Hace 112 años moría el reconocido ingeniero hidráulico que dio vida al Alto Valle de Río Negro y Neuquén. Se trata de César Cipolletti, quien falleció a los 64 años durante un viaje en barco.
Nació en Roma, Italia, en 1843, y se vino hasta Argentina para poner manos a la obra en lo soñó: forjar un falle fértil en una zona árida del norte de la Patogonia con un gran circuito de canales de riego para aprovechar el agua de los ríos y así dar origen a miles de hectáreas de frutales.
Cipolletti estudió la carrera de agrimensor en Italia y le sumó luego la ingeniería hidráulica. Sus primeras obras fueron en su país natal, pero ninguna alcanzó la envergadura de las planificaciones en Argentina.
Llegó a la zona para estudiar las cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro, y planeó de inmediato un sistema de riego que recorre cientos de kilómetros para poner la tierra en producción y además, controlar las crecidas que traían serios problemas a los habitantes.
El ingeniero murió con 64 años mientras navegaba en alta mar, y sus restos se encuentran en la provincia de Mendoza, donde también planificó importantes obras.
El monumento que le rinde homenaje a César Cipolletti está ubicada en la rotonda de calles Mengelle y Avenida Alem.
La Mañana Cipolletti


