La docente de 6° grado Yennyfer Quartino diseñó el proyecto enfocado en los Derechos Humanos como camino hacia una cultura para la paz. Quartino estaba al frente de un grupo con marcados casos de violencia social reflejados en el aula, agotamiento y desenfoque, que imposibilitaron durante varios años el desempeño escolar de estos niños.
El proyecto
Este proyecto incluye la mediación para la comprensión y la transformación de la realidad, “la regulación de sus impulsos, la concientización de sus capacidades y de la puesta en juego de esos instrumentos para la prevención de la violencia”, explica Quartino.
“La Paz en la sociedad no puede existir donde hay violencia, y el lugar por donde se debe comenzar la transformación es desde adentro de uno mismo”. Así, el proyecto busca desarrollar una convivencia pacífica “donde el respeto, la comunicación, la escucha y el buen trato sean algunos de los objetivos a alcanzar como potenciadores de múltiples capacidades”, agrega la docente.
Detalla que, en jornadas extendidas, muchos alumnos manifestaron estar “cansados”, “sin energías” y “sin poder concentrarse en las propuestas de clase”.
“Este año decidimos practicar Falun Dafa, y los resultados son maravillosos con los niños”, indica Quartino y añade que “es una práctica que favorece la concentración, la relajación, los niños la practican de forma maravillosa, no hay dificultades para poder aprenderla”.
Por su parte, la directora de la escuela, Silvia Blumberg explica que mediante el proyecto los alumnos “se benefician no solo espiritualmente sino biológicamente. Se oxigenan y relajan e ingresan al aula enfocados y con otra actitud”.
En tanto, la inspectora Departamental de Montevideo, Elsa Irigoyen expresa que los alumnos “tenían serios problemas de concentración y de violencia social reflejada en el aula. Los cambios que han hecho este año son conmovedores”.
La disciplina
Falun Dafa es una tradicional y popular disciplina china milenaria de qigong, que consta de un juego de ejercicios suaves y una meditación que brindan claridad mental y paz interna. La puesta en práctica de valores y actitudes en base a la verdad, la benevolencia y la tolerancia son pilares de esta disciplina, para lograr que tanto la mente como el cuerpo estén sanos. Se practica de forma libre y gratuita en los parques públicos de más de 100 países.
¿Qué dicen los alumnos?
Los alumnos de la Escuela N° 97 practican diariamente los ejercicios en el patio después del almuerzo y previo a las materias de la tarde. Toda la escuela es bienvenida a practicar, y suelen sumarse cotidianamente la mayoría de los grados, incluyendo 3°, 4° y 5°. Algunos de ellos dejaron sus impresiones:
“Me siento relajada, siento que me gusta, y después, cuando entramos al salón, todo el estrés que tenía antes de hacer Falun Dafa se me fue”, dice Josefina, de 6° “A”.
“Me siento más relajada y más liberada”, agrega una alumna de 3° grado, y se suman las vocecitas de Nicole y Belén de 3° que dicen a la par: “siento mucha energía”, “siento mucha fuerza”.
Alumnos de 6° “A” cuentan que gracias a la práctica diaria vieron un progreso: “Antes era un alboroto, la maestra estaba explicando algo y no le prestábamos atención… Ahora nos concentramos más, dialogamos más”, cuenta Josefina. “Nos concentramos, hacemos los trabajos en orden”, aclara.
Los niños cuentan que ahora resuelven los conflictos “hablando”, “dialogando”, porque “se entienden más. Antes hablábamos más malhumorados y ahora más tranquilos”, dice Joaquín, también de 6° “A”.
“Él se porta mal pero yo me lo tengo que aguantar, lo tengo que tolerar”, dice Leandro, otro alumno de 6° A. “Practicamos cuando estamos muy alborotados y la maestra ve que no nos puede controlar”, agrega Agustina.
Los ejercicios de Falun Dafa ya se están practicando en escuelas de todo el mundo para alcanzar la paz interna. Su implementación ayuda a fomentar una convivencia escolar armónica, de tolerancia y participación, propiciando un ámbito emocional favorable para el aprendizaje y el desarrollo de las potencialidades de los niños.
Asimismo, ha abierto una puerta para que los niños puedan experimentar la paz internamente, regular sus impulsos y estar conscientes de sus capacidades para una resolución pacífica de conflictos.
Los niños son expuestos a una variedad de conflictos actuales e históricos alrededor del mundo y esta iniciativa sin duda brinda una solución desde la raíz, fomentando la paz y la armonía en la próxima generación de adultos.
Fuente: ecoportal.net Diario Chaco Norte
